jueves, 27 de marzo de 2025

 SARCOPENIA: LA PÉRDIDA DE MÚSCULO QUE PONE EN RIESGO LA SALUD

·      La Sarcopenia es una condición en la que se presenta reducción cuantitativa y progresiva de la masa muscular. 

·      La Asociación Colombiana de Nutrición Clínica (ACNC), adelanta una campaña de educación sobre el riesgo nutricional y su relación con la sarcopenia.

·      La Asociación pronto presentará el estudio más completo que se ha hecho en el mundo sobre esta patología.

·      Menos músculo, más enfermedades: impacto de la sarcopenia en la salud.

·      Pruebas simples, resultados vitales: cómo detectar la sarcopenia a tiempo.

La sarcopenia es una condición caracterizada por la pérdida progresiva de masa muscular y fuerza, lo que compromete la movilidad y aumenta el riesgo de caídas, fracturas, hospitalizaciones y discapacidad.

Esta patología además de ser frecuente en adultos mayores, también se presenta en individuos con desnutrición o inactividad prolongada, aunque sean jóvenes, explica la doctora Diana Trejos, presidente de la Asociación Colombiana de Nutrición Clínica, ACNC, “si bien, es normal que con el transcurrir de los años, nuestro cuerpo sufra una serie de cambios en la composición corporal que provoca un aumento de la masa grasa y un descenso de la masa muscular, como proceso asociado al envejecimiento, esta situación también puede originarse en jóvenes como consecuencia de su inactividad física o su estilo de alimentación”.

La sarcopenia lleva implícito la disminución de la fuerza, así como la tolerancia al ejercicio. En estos casos, por tanto, no es equivocado decir que dos de las razones para padecerla es el sedentarismo y la mala alimentación. Adicionalmente, cuando se desarrolla, aumentan las posibilidades de sufrir un cuadro denominado Síndrome Metabólico que pone a la persona en riesgo de sufrir enfermedad cardíaca y diabetes tipo 2.

“Lamentablemente la Sarcopenia ha venido a ser observada como un problema en etapas avanzadas de la vida, momento este en que las estrategias de prevención ya no son tan efectivas”, explica la doctora Trejos. Aunque en realidad, la pérdida de masa muscular comienza entre los 20 y 30 años en personas sedentarias o en aquellas con una nutrición deficiente en proteínas.

Las consecuencias de este padecimiento son importantes:

·       Se produce una alteración metabólica, la cual puede llevar a un aumento de peso indeseado por la acumulación de grasa en el organismo y disminución de la masa muscular. 

·       Se incrementa el riesgo de resistencia a la insulina lo cual puede conllevar graves problemas como la diabetes mellitus. 

·       Se pierde masa ósea y con ello se puede padecer osteoporosis. 

·       Se reduce la capacidad cardiovascular de la persona.

“La fuerza muscular es necesaria para poder realizar las más diversas tareas del día a día como subir escaleras, levantarse de la cama, o simplemente andar” añade la doctora Trejos.

Desde la asociación advierten, además, que, la sarcopenia no solo afecta la calidad de vida de los pacientes, sino que también incrementa la incidencia de complicaciones médicas, incluyendo infecciones, mayor estancia hospitalaria y mayor riesgo de mortalidad.

Educar:

La detección temprana del riesgo nutricional es clave para prevenir la sarcopenia y sus complicaciones. Muchas enfermedades están asociadas con un estado nutricional deficiente debido a factores como inflamación, problemas de absorción, pérdida de peso involuntaria y reducción de la ingesta alimentaria. En este contexto, la ACNC enfatiza la necesidad de informar a los pacientes sobre la importancia de la evaluación nutricional periódica.

Los especialistas en nutrición clínica identifican varios factores que pueden contribuir al desarrollo de la sarcopenia:

·       Inadecuado consumo de proteínas: La falta de proteínas en la dieta impide la regeneración muscular y la síntesis de nuevas fibras.

·       Deficiencia de micronutrientes esenciales: Nutrientes como la vitamina D, el calcio y los antioxidantes juegan un papel clave en la salud muscular.

·       Baja actividad física: La falta de ejercicio reduce el estímulo para el mantenimiento y crecimiento muscular.

·       Estados inflamatorios crónicos: Enfermedades como la diabetes, la insuficiencia renal y la obesidad pueden acelerar la pérdida de masa muscular.

Prevención:

Detectar la sarcopenia de manera oportuna es fundamental para mejorar la calidad de vida de los pacientes. Para ello, se promueve el uso de herramientas accesibles para los profesionales de la salud, como:

·       La Batería Corta de Rendimiento Físico (SPPB): que es una prueba que mide la movilidad funcional de las extremidades inferiores en los adultos mayores.

·       Test de la silla: Prueba que mide la capacidad del paciente para levantarse de una silla sin apoyo de los brazos.

·       Cuestionario SARC- F:  que mide con cuatro preguntas el riesgo de desarrollar sarcopenia.

Recomendaciones:

Para reducir el impacto de la sarcopenia en la población, la doctora Diana Trejos sugiere adoptar las siguientes estrategias:

·       Dieta equilibrada y rica en proteínas: Se recomienda incluir fuentes de proteínas de alta calidad, como carnes magras, pescado, huevos, legumbres y lácteos.

·       Suplementación cuando sea necesario: En casos de deficiencias de micronutrientes, la suplementación con vitamina D y otros nutrientes puede ser beneficiosa.

·       Ejercicio de resistencia y fuerza: Actividades como levantamiento de pesas, ejercicios funcionales y caminatas ayudan a preservar la masa muscular.

·       Evaluaciones periódicas: Monitorear el estado nutricional y la funcionalidad muscular permite una intervención oportuna.

Está comprobado que el entrenamiento regular permite mantener el músculo joven y evitar un deterioro prematuro o irregular. Por ello, el llamado de la Asociación Colombiana de Nutrición Clínica, ACNC es a mantener una actividad física regular y no poner en riesgo la salud y calidad de vida con el sedentarismo.  El ejercicio es una sana elección en cualquier etapa de la vida. 

La ACNC mantiene un compromiso activo con la difusión del conocimiento sobre nutrición clínica y la prevención de la sarcopenia. "Es fundamental que tanto pacientes como profesionales de la salud comprendan el impacto del riesgo nutricional en la sarcopenia y tomen medidas para su detección temprana. La evaluación nutricional no debe ser opcional, sino una parte integral del cuidado de la salud", señala la doctora Trejos.

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