ENFERMEDAD ARTERIAL PERIFÉRICA: EL ENEMIGO SILENCIOSO QUE AUMENTA EL RIESGO DE AMPUTACIÓN Y MUERTE CARDIOVASCULAR
· La enfermedad arterial periférica (EAP) es una afección crónica que suele ser silenciosa en sus etapas iniciales, lo que dificulta su diagnóstico temprano.
· Factores como el tabaquismo, la diabetes, la hipertensión arterial, el colesterol elevado y la edad avanzada son determinantes en su desarrollo.
· El diagnóstico oportuno mediante pruebas sencillas y no invasivas como el índice tobillo-brazo (ITB) es fundamental para evitar complicaciones graves.
· El tratamiento combina cambios en el estilo de vida, control estricto de comorbilidades y, en fases avanzadas, intervenciones médicas para restablecer el flujo sanguíneo.
La enfermedad arterial periférica (EAP) es un trastorno circulatorio que se produce cuando la acumulación del colesterol genera una placa en la pared arterial, reduciendo o bloqueando el flujo sanguíneo hacia las extremidades, especialmente en las inferiores. Este proceso de aterosclerosis, común a otras enfermedades cardiovasculares, cardíacas o cerebrales, compromete el transporte de oxígeno y nutrientes, provocando dolor, entumecimiento, heridas de difícil cicatrización y, en casos graves, riesgo de amputación.