CUANDO NO SOLO SE TRATA DE ASTIGMATISMO: CLAVES PARA DETECTAR EL QUERATOCONO A TIEMPO
El queratocono es una enfermedad ocular degenerativa y progresiva en la que la córnea se adelgaza y se abomba hacia adelante, generando una visión borrosa y distorsionada que no se corrige adecuadamente con gafas convencionales. Suele aparecer en la adolescencia o en la adultez temprana y, si no se detecta oportunamente, puede avanzar de forma significativa.
“El queratocono suele diagnosticarse tarde porque sus síntomas iniciales son sutiles y pueden confundirse fácilmente con un astigmatismo o miopía comunes. En las primeras etapas, la alteración visual es mínima y puede corregirse con gafas. Además, un examen visual estándar sin tecnología de imagen avanzada puede no detectar la enfermedad en su fase subclínica”, explica Gerardo Dussan, optómetra y director en Salud Visual en Lentes de Contacto de Ópticas Keralty.
Aunque se ha considerado una enfermedad
rara, con una prevalencia estimada de 1 por cada 2.000 personas, estudios en
población colombiana que asiste a atención especializada han mostrado una
frecuencia del 2,84 % en consultas de salud visual. En los últimos años su
detección ha aumentado gracias al uso de tecnologías como la topografía y la
tomografía corneal, que permiten identificar alteraciones incluso en fases
subclínicas.
El riesgo es mayor en personas con
antecedentes familiares, en quienes se frotan los ojos de forma crónica,
especialmente si presentan alergias o atopía, y en adolescentes o adultos
jóvenes, grupo en el que suele diagnosticarse con mayor frecuencia.
Por eso, es clave reconocer estas señales
en adolescentes y adultos jóvenes:
●
Empeoramiento
rápido del astigmatismo o la miopía.
●
Necesidad
de cambiar la graduación cada seis a doce meses.
●
Visión
deficiente a pesar del uso de gafas.
●
Visión
borrosa en un solo ojo.
●
Halos o
rayas de luz, especialmente en la noche.
El manejo depende de la etapa de la
enfermedad y de si existe progresión. Si no se diagnostica y trata
oportunamente, puede avanzar hasta generar pérdida severa de la agudeza visual,
cicatrización corneal y, en casos avanzados, requerir un trasplante.
En respuesta a esta realidad, desde
Ópticas Keralty y VisionIA se implementan estrategias orientadas a la detección
temprana y el manejo integral del queratocono, entre ellas:
●
Protocolos
de tamizaje avanzado, que
incluyen topografía y tomografía corneal como parte rutinaria del examen en
pacientes jóvenes con cambios rápidos de refracción o antecedentes familiares.
●
Unidades
especializadas en queratocono, con manejo multidisciplinario entre oftalmólogos
subespecialistas en córnea y optómetras expertos en adaptación de lentes
rígidas gas permeables y esclerales, además de acceso a cross-linking corneal
(CXL).
●
Programas
de educación y prevención,
enfocados en evitar el frotamiento ocular y reconocer señales de alerta.
●
Acceso
a tratamientos quirúrgicos especializados, en trabajo conjunto con VisionIA, para intervenir en el momento
óptimo de la enfermedad y detener su progresión.
En etapas iniciales puede corregirse con
gafas o lentes blandos; cuando progresa, el cross-linking corneal, un
procedimiento que fortalece la córnea para frenar su deformación, permite
detener el adelgazamiento y estabilizar la estructura corneal. En fases
moderadas o avanzadas pueden utilizarse lentes rígidas gas permeables o
esclerales o implantar segmentos intracorneales para regularizar la forma de la
córnea.
Más allá del impacto visual, la enfermedad
puede afectar la calidad de vida al limitar actividades como conducir, leer o
trabajar frente a pantallas y generar ansiedad ante la posibilidad de cirugía.

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