INSUFICIENCIA CARDÍACA: UNA EPIDEMIA SILENCIOSA QUE
CRECE EN EL MUNDO Y DESAFÍA A COLOMBIA
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Más de 64 millones de personas viven con insuficiencia cardíaca en el
mundo
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Es una de las principales causas de hospitalización y mortalidad
cardiovascular
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En Colombia, el envejecimiento y las enfermedades crónicas están
impulsando su aumento
A nivel global, la insuficiencia cardíaca representa una de las principales amenazas para la salud pública. Se estima que más de 64 millones de personas viven con esta condición, una cifra que ha venido en aumento en las últimas décadas debido al envejecimiento poblacional y al incremento de enfermedades como la hipertensión, la diabetes y la obesidad1,2.
Frente a este panorama, la doctora Etna Liliana Valenzuela, gerente
médico de Adium, advierte que “la insuficiencia cardíaca no aparece de un
momento a otro, es el resultado de años de factores de riesgo mal controlados,
lo que la convierte en una enfermedad altamente prevenible si se actúa a
tiempo”.
Además,
esta patología no solo impacta la calidad de vida, sino que también genera una
alta carga para los sistemas de salud: es una de las principales causas de hospitalización,
con tasas elevadas de reingreso y mortalidad en los años posteriores al
diagnóstico2.
En este sentido, la especialista enfatiza que “uno de los grandes
desafíos es que muchos pacientes son diagnosticados en etapas avanzadas, cuando
los síntomas ya limitan significativamente su vida diaria”.
Las
enfermedades cardiovasculares, de las cuales la insuficiencia cardíaca es una
etapa avanzada frecuente, continúan siendo la principal causa de muerte en el
mundo, con cerca de 19,8 millones de fallecimientos al año3.
“Esto nos habla de la urgencia de intervenir antes, no cuando la
enfermedad ya está avanzada, sino desde el control de factores como la
hipertensión, la diabetes o el sedentarismo”, agrega la doctora Valenzuela.
En
Colombia, la situación es particularmente relevante si se considera el aumento
de la esperanza de vida y la alta prevalencia de enfermedades crónicas como la
hipertensión arterial, uno de los principales detonantes de insuficiencia
cardíaca. A nivel mundial, más de 1.280 millones de adultos viven con
hipertensión, y una proporción importante no está diagnosticada ni controlada4.
“La hipertensión sigue
siendo uno de los principales factores que, si no se controla adecuadamente,
termina desencadenando insuficiencia cardíaca. Y lo más complejo es que muchas
personas no saben que la padecen”, explica la doctora Valenzuela.
De
acuerdo con autoridades sanitarias, las enfermedades cardiovasculares continúan
siendo una de las principales causas de mortalidad en el país, lo que refuerza
la necesidad de intervenir de manera temprana y sostenida3.
En este contexto, la especialista subraya que “Colombia tiene una
oportunidad clave en fortalecer la detección temprana y la educación del
paciente, porque identificar síntomas como fatiga, dificultad para respirar o
hinchazón puede cambiar el curso de la enfermedad”.
En el
Día Mundial de la Insuficiencia Cardíaca, el mensaje es claro: fortalecer la
prevención, el diagnóstico temprano y el manejo integral es clave para
enfrentar una enfermedad que sigue creciendo de manera silenciosa.
La articulación entre autoridades de salud, profesionales, pacientes y sector privado será determinante para reducir su impacto en Colombia.

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