TUMOR DEL CUERPO CAROTÍDEO: CIRUGÍA DE ALTA PRECISIÓN EN ZONA VASCULAR CRÍTICA
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El tumor del cuerpo carotídeo es poco frecuente. Es un tumor altamente vascularizado y
de difícil manejo por su localización en la bifurcación de la arteria carótida,
que irriga el cerebro.
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Aunque suele ser benigno, puede crecer de forma
silenciosa y comprometer nervios craneales y funciones neurológicas si no se
diagnostica a tiempo.
·
El
procedimiento quirúrgico es de alta complejidad; exige entrenamiento,
experiencia y un grupo multidisciplinario para reducir riesgos como daño
cerebral.
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El
doctor colombiano Alberto Muñoz Hoyos participó en una cirugía de muy alta
complejidad en Uruguay.
Aunque
es usualmente benigno (95% de los casos), puede crecer de forma silenciosa y
manifestarse como un tumor en el cuello, que puede comprometer los nervios
craneales bajos y rodear completamente las arterias carótidas. En sus fases
iniciales cuando su tamaño es pequeño, se puede hacer un seguimiento clínico
mediante observación. Si el tumor no crece los expertos recomiendan, en
general, no intervenirlo. Pero si tiene un aumento importante, el tratamiento
con mayor potencial curativo es la cirugía.
El
doctor Alberto Muñoz, cirujano Vascular y endovascular colombiano, profesor de
cirugía de la Universidad Nacional de Colombia y quien labora en el Hospital Universitario
Nacional de Colombia, reconocido mundialmente por la atención de ese tipo de
patologías, explica que este tumor se origina en el cuerpo carotídeo, “una
pequeña estructura con función quimiorreceptora que ayuda al organismo a
detectar cambios en los niveles de oxígeno y dióxido de carbono en la sangre”.
Aunque la mayoría de los casos es benigno, su ubicación anatómica lo hace
especialmente complejo, porque al crecer puede adherirse o rodear vasos
sanguíneos fundamentales para la perfusión cerebral.
Una patología rara y alto riesgo quirúrgico
La literatura científica coincide en que el tumor
del cuerpo carotídeo es una entidad infrecuente. Una revisión publicada en
enero de 2025 de la Revista Colombiana de Cirugía indica que estos
tumores representan apenas entre 0,4 % y 1 % de todos los tumores arteriales,
y que su baja incidencia ha dificultado el desarrollo de grandes cohortes y
ensayos clínicos robustos, por lo que gran parte de la evidencia disponible
proviene de series de casos y revisiones narrativas.
¿Qué es el cuerpo carotídeo y por qué un tumor allí
preocupa tanto?
El cuerpo carotídeo es una pequeña estructura
neurovascular ubicada en la bifurcación de la arteria carótida común. Actúa
como un “sensor biológico” del organismo, vigilando cambios en la oxigenación
sanguínea y ayudando a regular respuestas respiratorias y cardiovasculares.
Cuando en esa zona aparece un tumor, el problema no suele ser solo el tamaño,
sino el lugar exacto donde crece.
El doctor Alberto Muñoz Hoyos, señala que estos
tumores pueden desplazar, envolver o adherirse a los vasos sanguíneos del
cuello. Eso significa que, “aunque una persona pueda sentir solo una masa o un
aumento de volumen cervical, en realidad el procedimiento para retirarlo puede
requerir una disección extremadamente cuidadosa para preservar la irrigación
cerebral, evitar sangrados importantes y proteger nervios responsables de la
voz, la deglución y otros movimientos esenciales”.
Signos de alerta
Uno de los mayores problemas de esta patología es
que puede pasar desapercibida durante mucho tiempo. En muchos pacientes,
el primer hallazgo es una masa lateral en el cuello de crecimiento lento,
generalmente indolora. En otros casos, cuando el tumor ha avanzado, pueden
aparecer síntomas como:
· Aumento de
volumen en la región lateral del cuello.
· Sensación de
masa pulsátil o móvil.
· Molestia
local o dolor cervical.
· Cambios en
la voz.
· Dificultad
para tragar.
· Mareo,
cefalea o sensación de presión local.
· En casos
complejos, compromiso de nervios craneales.
Algunas revisiones médicas señalan que este tipo de
tumor puede observarse con mayor frecuencia en personas que viven en zonas de
altura como Bogotá y también puede estar asociado, en ciertos casos, a formas
familiares o síndromes genéticos.
A diferencia de otras masas cervicales, en el tumor
del cuerpo carotídeo la biopsia está contraindicada por el alto riesgo
de sangrado. De ahí la importancia de que el caso lo lleve un verdadero
especialista que se apoya principalmente en revisión física y aspectos como:
· Ecografía
Doppler vascular.
· Angiotomografía
computarizada.
· Resonancia
magnética.
· Angiorresonancia.
· Arteriografía
en casos seleccionados.
Cirugía altamente especializada
Aunque en algunos casos seleccionados puede
considerarse radioterapia, observación clínica o estrategias combinadas, la
evidencia disponible señala que la resección quirúrgica continúa siendo el
tratamiento con mayor potencial curativo, especialmente en pacientes
operables y con adecuada planeación preoperatoria. La cirugía es la opción más
recomendada, pero también la que conlleva mayores riesgos de morbilidad y
mortalidad si no se realiza en manos expertas. Al respecto el doctor Muñoz
Hoyos, subraya que “en esta patología no basta con identificar el tumor; lo
verdaderamente decisivo es definir su extensión, su relación con las carótidas,
el grado de adherencia y el riesgo de lesión neurológica o vascular”.
En la actualidad esta patología cobra especial
relevancia luego de que el doctor Alberto Muñoz Hoyos regresó de Uruguay,
donde fue convocado por cirujanos de alto nivel de ese país para participar en
una cirugía de altísima complejidad relacionada con esta enfermedad.
El doctor Muñoz Hoyos, es director científico de la
Clínica Vascular de Bogotá, un centro de excelencia para el tratamiento de enfermedades
arteriales y venosas periféricas, y con la Universidad Nacional de Colombia y el
Hospital Universitario Nacional de Colombia, adelanta una agenda de trabajo
clínico y científico orientada a mejorar el diagnóstico temprano, la
caracterización por imágenes, la clasificación quirúrgica y los protocolos de
tratamiento de este tipo de tumor.
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