CINCO
SEÑALES QUE INDICAN QUE ES MOMENTO DE REVISAR SU SALUD VISUAL
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Detectar oportunamente las enfermedades
oculares puede marcar la diferencia entre conservar la visión o enfrentar una
pérdida visual irreversible.
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El glaucoma, la retinopatía diabética y
otras patologías pueden avanzar sin presentar síntomas en sus etapas iniciales,
por lo que los controles preventivos son fundamentales.
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El Centro de Rehabilitación para Adultos
Ciegos (CRAC) hace un llamado a la población para no normalizar los cambios en
la visión y acudir oportunamente a una valoración oftalmológica
La visión es uno de los sentidos más
importantes para la calidad de vida, el aprendizaje, el desempeño laboral y la
autonomía. Aun así, es común que muchas personas pospongan la consulta con el
especialista hasta que las molestias interfieren con sus actividades diarias,
retrasando el diagnóstico y el tratamiento oportuno de enfermedades que podrían
prevenirse o controlarse.
De acuerdo con la Organización
Mundial de la Salud (OMS), al menos 2.200 millones de personas en el mundo
viven con algún tipo de discapacidad visual o deterioro de la visión, y en por
lo menos 1.000 millones de esos casos la pérdida visual pudo haberse prevenido
o aún no ha recibido tratamiento. Entre las principales causas se encuentran
los errores refractivos no corregidos, las cataratas, el glaucoma y la
retinopatía diabética.
En este contexto, el Centro de
Rehabilitación para Adultos Ciegos (CRAC) hace un llamado a la población para
no normalizar los cambios en la visión y acudir oportunamente a una valoración
oftalmológica ante la aparición de síntomas que podrían ser indicio de una
enfermedad ocular.
Cinco señales que no debe ignorar
1. La visión se torna borrosa con
frecuencia: si nota que cada vez le cuesta más leer, reconocer
rostros, conducir o enfocar objetos cercanos o lejanos, no lo atribuya
únicamente al paso del tiempo. La visión borrosa persistente puede estar
relacionada con defectos refractivos, cataratas, glaucoma, enfermedades de la
retina o incluso manifestaciones oculares de enfermedades sistémicas como la
diabetes. Una valoración oftalmológica permitirá identificar la causa y
establecer el tratamiento más adecuado.
2. Presenta dolores de cabeza, fatiga
visual o molestias al finalizar el día: sentir cansancio en los ojos, ardor,
sensación de pesadez, lagrimeo excesivo o dolores de cabeza frecuentes después
de leer, trabajar frente al computador o utilizar dispositivos móviles durante
largos periodos puede ser una señal de que la visión está realizando un
esfuerzo adicional. Estos síntomas también pueden indicar alteraciones visuales
no diagnosticadas o la necesidad de actualizar la fórmula de las gafas.
3. Tiene dificultad para ver de noche o
adaptarse a cambios de iluminación: si conducir en la noche, ingresar a
lugares con poca luz o pasar de un ambiente iluminado a uno oscuro se ha vuelto
cada vez más complicado, es importante consultar al especialista. Esta
dificultad puede estar asociada con enfermedades como las cataratas o con otras
alteraciones que afectan la capacidad del ojo para adaptarse a diferentes
condiciones de luz.
4. Observa manchas, destellos o una
disminución del campo visual: la aparición repentina de puntos negros
flotantes, destellos luminosos, líneas o la sensación de que una sombra cubre
parte de la visión no debe ignorarse. Estos síntomas pueden indicar
alteraciones en la retina o en el vítreo y requieren atención oftalmológica
inmediata, ya que un diagnóstico oportuno puede prevenir complicaciones que
comprometan la visión.
5. Experimenta cambios repentinos en la
visión: la pérdida súbita de la visión, la visión doble, la distorsión de las
imágenes o una disminución importante de la agudeza visual constituyen una
urgencia médica. Estos cambios pueden estar relacionados con enfermedades
oculares o incluso con otras condiciones de salud que requieren atención
inmediata. Acudir al especialista en las primeras horas puede ser determinante
para preservar la visión.
La prevención sigue siendo la mejor
herramienta
Algunas enfermedades como el glaucoma son conocidas como el "ladrón silencioso de la visión" porque pueden avanzar durante años sin presentar síntomas evidentes. Cuando aparecen las primeras manifestaciones, el daño al nervio óptico puede ser irreversible. Por esta razón, los especialistas recomiendan realizar controles oftalmológicos periódicos, especialmente después de los 40 años o si existen factores de riesgo como antecedentes familiares, diabetes, hipertensión arterial o miopía alta.
"La pérdida de visión no siempre
ocurre de manera repentina. En muchos casos el ojo envía señales que las
personas tienden a ignorar o atribuyen al cansancio o a la edad. Escuchar esas
señales y acudir a una valoración oftalmológica a tiempo puede hacer la
diferencia entre preservar la visión o enfrentar una condición irreversible. La
prevención y el diagnóstico temprano siguen siendo nuestras mejores
herramientas para proteger la salud visual", señala Johanna
Rozo, Coordinadora del Centro de Salud Visual del Centro de Rehabilitación
para Adultos Ciegos (CRAC).
Desde el CRAC se insiste en que la salud
visual debe asumirse como parte del cuidado integral de la salud. Realizar
exámenes preventivos, atender oportunamente cualquier cambio en la visión y
seguir las recomendaciones del especialista permite detectar enfermedades de
manera temprana, iniciar tratamientos oportunos y reducir el riesgo de
discapacidad visual.
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