CONOCER NUESTRO RIESGO CARDIOVASCULAR: EL PRIMER PASO PARA PREVENIR UN INFARTO O UN ACCIDENTE CEREBROVASCULAR
El riesgo cardiovascular puede estimarse mediante herramientas desarrolladas a partir de grandes poblaciones y que integran diferentes características de una persona. Entre las variables fundamentales se encuentran la edad, el sexo, si fuma o no, la presión arterial y los niveles de colesterol. Con esta información, el médico puede estimar la probabilidad de presentar un evento cardiovascular durante los próximos 10 años. Esta evaluación no reemplaza la consulta médica, sino que permite tomar decisiones más personalizadas sobre prevención.
“Conocer el riesgo cardiovascular
antes de que aparezcan los síntomas nos permite actuar a tiempo. La prevención
no empieza cuando ocurre un infarto, sino mucho antes.” Dr. Andrés Buitrago,
Cardiólogo y jefe de la Condición Cardiovascular de la Fundación Santa Fe de
Bogotá.
Un avance particularmente
importante para nuestra región es el desarrollo de SCORE2-LAC, una adaptación
de SCORE2 (usado en Europa) específicamente recalibrada para las poblaciones de
América Latina y el Caribe. El proyecto fue desarrollado mediante una colaboración
internacional de la Sociedad Europea de Cardiología y la Sociedad
Interamericana de Cardiología, utilizando información epidemiológica
contemporánea de la región. El modelo fue desarrollado con datos que
representan a más de 40 millones de personas y 1,26 millones de eventos
cardiovasculares, y posteriormente fue sometido a validación externa en 132.512
personas de 11 cohortes pertenecientes a siete países.
“Contar con una herramienta como
SCORE2-LAC, desarrollada y validada con información de poblaciones de nuestra
región, representa un avance hacia una prevención cardiovascular más ajustada a
la realidad de Latinoamérica y el Caribe.”
Dr. Andrés Buitrago, Cardiólogo y jefe de la Condición Cardiovascular de la
Fundación Santa Fe de Bogotá.
En este esfuerzo científico
internacional tuvo una participación destacada Colombia a través de la
Fundación Santa Fe de Bogotá. La cohorte de la Fundación Santa Fe de Bogotá
hizo parte de las 11 cohortes utilizadas para la validación externa de SCORE2-LAC,
aportando información de nuestra población al proceso de evaluación de esta
nueva herramienta. Esta participación es especialmente relevante porque permite
que la estimación del riesgo cardiovascular en nuestra región tenga en cuenta
las características epidemiológicas y los patrones de enfermedad cardiovascular
de Latinoamérica y el Caribe.
¿Y qué debe hacer una persona
cuando conoce su riesgo? La respuesta no es solamente tomar medicamentos. La
prevención comienza con hábitos saludables: no fumar ni utilizar productos de
nicotina; mantener un peso saludable; realizar actividad física de manera
regular; consumir una alimentación rica en frutas, verduras, legumbres,
cereales integrales, pescado y grasas saludables, y baja en sal, azúcares
añadidos, alimentos ultraprocesados y grasas saturadas; dormir adecuadamente y
mantener un consumo responsable de alcohol. Estas medidas deben mantenerse
incluso cuando una persona se siente completamente sana.
Cuando el riesgo cardiovascular es
mayor, los cambios de estilo de vida pueden necesitar complementarse con
tratamientos médicos dirigidos a los factores de riesgo. Según las
características de cada persona, el médico puede indicar medicamentos para controlar
la presión arterial, reducir el colesterol, controlar la diabetes u otros
factores que aumenten el riesgo. La decisión de iniciar tratamiento no debe
basarse únicamente en un número: debe considerar la edad, los antecedentes
familiares, enfermedades asociadas, otros factores que puedan aumentar el
riesgo, las preferencias del paciente y el beneficio esperado del tratamiento.
Es importante entender que un
riesgo cardiovascular elevado no significa que la persona necesariamente tendrá
un infarto, sino que tiene una probabilidad mayor y, por lo tanto, una
oportunidad mayor de prevenirlo. De la misma manera, un riesgo aparentemente
bajo no significa que podamos descuidar nuestros hábitos saludables.
La prevención cardiovascular debe
comenzar mucho antes de que aparezca el dolor en el pecho, la falta de aire o
cualquier otro síntoma. Medir la presión arterial, conocer el colesterol,
identificar la presencia de diabetes, preguntar por el tabaquismo, evaluar el
peso y la actividad física y calcular el riesgo cardiovascular son acciones
sencillas que pueden cambiar el futuro de una persona.
El desarrollo de SCORE2-LAC
representa un paso importante hacia una prevención cardiovascular más ajustada
a nuestra realidad. La participación de la Fundación Santa Fe de Bogotá en este
proyecto internacional demuestra además la importancia de generar y aportar
evidencia desde Colombia para responder a uno de los grandes desafíos de salud
pública de nuestra región. Conocer nuestro riesgo es conocer una parte de
nuestro futuro. Y, sobre todo, es saber que todavía estamos a tiempo de
cambiarlo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario