BOGOTÁ FUE ELEGIDA
PARA ESTUDIO DE PREVALENCIA DE MIOPÍA EN LATINOAMÉRICA
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En los últimos años, mucho se ha hablado del
incremento de la miopía en el mundo e incluso de que en Asia ya ha sido
calificada como pandemia, pero ¿cómo estamos en Latinoamérica?
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En el
estudio de miopía adelantado en Bogotá, participaron entes nacionales como: La
Universidad de La Salle, la Fundación Volver, la Secretaría de Salud de Bogotá
y la Universidad del Bosque.
En el transcurso de los últimos años, la prevalencia de la miopía ha
aumentado en todas las regiones del mundo. Abordada en numerosos estudios, las
tendencias pandémicas de la miopía alertan a los investigadores, a los
clínicos y a la industria del sector de la óptica oftálmica. Las
proyecciones de los estudios globales afirman que los casos de miopía podrían llegar
al 25 % en 2020 y a cerca del 50 % en 2050. Es decir que, en 2050, habría
aproximadamente cinco mil millones de miopes.
Pese a la importancia de analizar
la situación de cada región y el propósito de generar acciones para prevenirla
y/o corregirla; en América Latina y el Caribe no se habían realizado encuestas
epidemiológicas recientes sobre la carga del error refractivo. Por esta razón,
el Vision Impact Institute con el apoyo de entes nacionales como: La
Universidad de La Salle, la Fundación Volver, la Secretaría de Salud de Bogotá,
la Universidad del Bosque y el Vision Institute Foundation llevaron a cabo un
estudio para medir la prevalencia en Bogotá, lo que además funciona como índice
para la región.
El estudio se realizó con hombres
(39,1%) y mujeres (60.9%) mayores de 15 años y de los diferentes estratos
socioeconómicos, pero con una participación mayoritaria de NSE 3 y 4. La
prevalencia estandarizada por edad y sexo del error refractivo (miopía) no
corregido fue del 12,5%, la cual es más alta que la prevalencia encontrada con
este tipo de estudios en otras regiones del mundo, como: el sur de la India
(5,5%) y Uganda (8,4%); pero menor que en países como España (29%) o Singapur,
una de las más altas del mundo, con 79,3%.
“El aumento de la miopía en
Colombia, como en otras partes de mundo, puede estar relacionada a la manera
cómo estamos educando a los niños. Los padres les facilitan un dispositivo
electrónico (celular o tablet) para entretenerlos, con lo cual le están creando
‘un mundo encerrado’ para ellos o visión cercana; es decir, no se les está
dando la posibilidad que puedan utilizar su visión lejana, el crecimiento del
ojo no es normal”, comenta Diana Gómez, optómetra de Essilor. Es
importante regular el tiempo que pasamos frente a las pantallas, no únicamente
los niños, y cuando estemos usando pantallas, usar gafas como Eyezen o Crizal
que nos protegen de la luz azul nociva que emiten estos dispositivos, descansar
cada cierto tiempo y parpadear para lubricar”, concluye.
La mayor prevalencia de
discapacidad visual sin atender se encontró en los distritos de Bosa y Usme
(estratos socioeconómicos 1 y 2) con 27.2 y 25.8%, respectivamente, mientras
que la menor prevalencia de discapacidad visual, sin corrección (14.1%) se
encontró en el distrito de Usaquén conforme a estratos socioeconómicos 5 y 6.
Estos datos reflejan las ineficiencias de la distribución del ingreso en la
ciudad porque el ingreso más bajo parece influir en el acceso a los servicios
de atención ocular, la corrección de gafas y el conocimiento de las condiciones
de atención ocular.
No obstante, la cobertura de
gafas en la ciudad capital fue alta para la visión a distancia. Esta amplia
cobertura probablemente se deba a la existencia de la optometría como profesión
en el país durante más de 50 años, la existencia de la ley de salud (Ley 100) y
un plan de salud pública 2016 a 2020 en Colombia dentro del cual La salud
ocular está incluida en la lista de enfermedades no transmisibles. Esta ley
ordena la provisión de servicios de salud para la población. Según esta ley,
los lentes están cubiertos para cualquier receta además de un porcentaje del
marco.
Sin embargo, varios encuestados
hablaron de barreras para acceder a la corrección visual adecuada: factores
económicos referido al costo de las gafas (29.5%), limitaciones en el costo de
un examen de visión (17.0%), falta de necesidad de requerir una consulta por
parte de los pacientes (15.9%) y falta
de conciencia del problema (13.6%).
Tres consejos para quienes
viven con miopía
Points de Vue,
plataforma creada por Essilor, para la publicación de investigaciones del
sector de la salud visual y donde los expertos intervienen sobre los
conocimientos más recientes sobre ciencias de la visión, práctica clínica,
conocimientos del mercado, necesidades del paciente y soluciones innovadoras
nos comparte los 3 consejos para el tratamiento de personas con miopía:
- La
sensibilidad a la luz intensa, manifestada por los altos miopes y
deficientes visuales, implica probar filtros coloreados que
permiten optimizar la visión y disminuir los riesgos de deslumbramiento.
El análisis de los ambientes luminosos en el trabajo o en la casa, la
supresión de fuentes de deslumbramiento, así como la incorporación de
luces puntuales, puede ayudar a los amétropes en el desarrollo de sus
tareas cotidianas.
- La elección
de la montura tiene especial importancia cuando se trata de las gafas de
una persona con miopía alta. Se debe elegir una montura pequeña para
permitir su posicionamiento cerca de los ojos del paciente y lo más largos
posible para reducir la dimensión de los lentes y asegurar que se cubre el
ojo completamente.
- La
cantidad de aumentará en el futuro. Para su tratamiento, se deben medir
varias funciones visuales con precisión y en varias condiciones a fin de
comprender el origen de sus inconvenientes. Asimismo, es necesario
estudiar rigurosamente todos los parámetros que impacten sobre la
refracción final, desde el examen visual hasta la fabricación del
equipamiento óptico. Además, es imprescindible estudiar todas las
dificultades que encuentran los altos miopes a fin de proponerles un
tratamiento global y pluridisciplinario.

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