“Las alergias se heredan, pero además necesitan de un ambiente que facilite la sensibilización para que la enfermedad aparezca”, explica la doctora María Victoria Moreno, especialista en alergología e inmunología adscrita a Colsanitas.
El
sistema inmunológico es el principal mecanismo de defensa del organismo frente
a virus, bacterias y otros agentes externos. Sin embargo, en las personas
alérgicas este sistema interpreta como peligrosas sustancias que en realidad
son inofensivas. En el caso de las mascotas, las proteínas presentes en la
piel, la saliva, la orina o las heces de los animales desencadenan una
respuesta exagerada que se manifiesta con inflamación, congestión, estornudos y
lagrimeo.
En
Colombia, estudios de la Asociación Colombiana de Alergia han encontrado que
hasta un 22 % de la población sufre algún tipo de rinitis. La alergia puede
aparecer incluso después de años de convivencia con una mascota, debido a un
proceso conocido como sensibilización, en el que el sistema inmune desarrolla
progresivamente una reacción exagerada tras exposiciones repetidas.
Frente
a la creencia de que existen razas hipoalergénicas, la evidencia científica es
clara: todos los perros y gatos producen alérgenos. La diferencia radica en la
cantidad de proteínas que liberan al ambiente, presentes no solo en el pelo,
sino también en la saliva, la piel, la orina y las heces.
El
diagnóstico de alergia no implica necesariamente renunciar a una mascota.
Actualmente existen alternativas para el manejo de esta condición, desde
medicamentos que controlan los síntomas hasta inmunoterapias que ayudan a
desensibilizar el organismo frente al alérgeno y mejorar la tolerancia. En los
últimos años también han surgido terapias biológicas que bloquean proteínas
involucradas en la reacción alérgica.
Con
información adecuada y acompañamiento médico, es posible identificar los
factores que desencadenan los síntomas y contar con una ruta clara de manejo
para proteger el bienestar.

No hay comentarios:
Publicar un comentario