¿PUEDE UN TRASPLANTE DE CÓRNEA DEVOLVER LA VISIÓN Y TRANSFORMAR LA CALIDAD DE VIDA?
“La córnea es el lente que más aumento tiene en el ojo, está por delante del iris y la pupila y su función depende de mantener transparencia y curvatura, por eso cuando alguna de estas condiciones se altera la visión se resiente y puede volverse borrosa por opacidades o distorsionarse al punto de que los objetos parecen deformes”, comenta Diego Alberto Marín Sánchez, oftalmólogo y referente nacional en cirugía refractiva y trasplantes en Visionía Cali, la clínica oftalmológica de Colsanitas, reconocida por su enfoque en diagnóstico y cirugía ocular de alta complejidad.
Marín
comenta que entre las principales alteraciones de la córnea se encuentran:
●
Fallas en las células endoteliales,
que impiden extraer el exceso de agua del tejido, provocando pérdida de
transparencia, visión borrosa y, en algunos casos, dolor.
●
Pérdida de claridad corneal progresiva,
que no mejora con medicamentos ni con el uso de lentes convencionales.
● Necesidad
de tratamiento quirúrgico, cuando las alternativas médicas no son
suficientes, mediante trasplantes completos (penetrantes) o trasplantes
lamelares, en los que se reemplazan únicamente las capas dañadas para recuperar
la transparencia y conservar buena visión durante años.
El
procedimiento quirúrgico suele durar menos de una hora, pero la recuperación
exige disciplina y puede extenderse hasta seis meses. Después de la
intervención, el paciente debe permanecer acostado boca arriba entre 24 y 48
horas para facilitar la adecuada fijación del injerto, además de evitar
agacharse, cargar peso, exponerse a calor directo o a pantallas brillantes, y
cumplir estrictamente con la medicación formulada.
Más
allá del posoperatorio, el especialista insiste en que el cuidado diario de la
salud visual es fundamental, especialmente en un contexto en el que el aumento
del tiempo frente a pantallas, sumado al uso frecuente de aire acondicionado o
ventiladores, ha incrementado los casos de resequedad y síntomas de ojo seco
incluso en personas jóvenes, por lo que recomienda moderar la exposición a
dispositivos, realizar pausas visuales, mantener una adecuada hidratación
ocular y acudir al oftalmólogo ante visión borrosa o molestias persistentes.
“Mientras
el ojo en general esté sano, un paciente puede alcanzar una visión muy cercana
a 20-20 después de un trasplante de córnea. En los trasplantes endoteliales,
estudios de largo plazo muestran que más del 90% de los pacientes mantienen
buena visión incluso diez años después de la cirugía”, agregó Marín.
De
acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, las opacidades corneales están
entre las principales causas de ceguera en el mundo, aunque en la mayoría de
los casos podrían prevenirse con acceso oportuno a trasplantes. En Colombia,
según el Instituto Nacional de Salud, en 2021 se registraron 268 donantes de
órganos y tejidos. Aunque existen bancos de ojos en varias regiones, la demanda
de córneas supera la disponibilidad. Solo en Bogotá, hasta julio de 2024 se
habían realizado 310 trasplantes de córnea y 96 personas permanecían en lista
de espera, lo que evidencia que la donación sigue siendo un desafío.
En
Vision Cali, el doctor Diego Marín atiende a pacientes de la ciudad, de otras
regiones del país e incluso del exterior, y el éxito de los procedimientos está
asociado a una evaluación integral de cada caso, la elección adecuada de la
técnica quirúrgica, el respaldo institucional, un equipo humano especializado,
tecnología de punta y acceso a bancos de ojos certificados. El trasplante de
córnea representa hoy una alternativa segura y efectiva para miles de personas
con enfermedades corneales, por lo que fortalecer el acceso al diagnóstico
oportuno, promover la cultura de la donación y fomentar el cuidado preventivo
de los ojos se convierten en acciones clave para reducir la ceguera evitable y
mejorar la calidad de vida de los pacientes.

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