UNA CALZA MAL HECHA PUEDE PROVOCAR MUCHOS PROBLEMAS DE SALUD
Aunque muchas personas consideran que una restauración
dental, lo que comúnmente se denomina calza, es un procedimiento menor, lo
cierto es que una obturación mal realizada puede comprometer no solo la
funcionalidad de la cavidad oral, sino también desencadenar problemas de salud
sistémicos. La odontóloga y rehabilitadora oral Angélica Melo Suescún alerta
sobre las consecuencias que puede tener una restauración defectuosa y subraya
la importancia de acudir a profesionales capacitados y seguir controles
periódicos.
“La odontología no es solo estética o reparación puntual. La boca es un sistema complejo, y cualquier restauración, por pequeña que parezca, debe respetar principios anatómicos, fisiológicos y funcionales. Una calza mal hecha puede alterar la mordida, generar infecciones, afectar la articulación temporomandibular (ATM), y, en el peor de los casos, impactar la salud general del paciente”, señala Melo.
