TODO LO QUE DEBE SABER SOBRE EL HANTAVIRUS: CONTAGIO, PREVENCIÓN Y POR QUÉ LOS EXPERTOS DESCARTAN UNA PANDEMIA
Los hantavirus conforman un grupo de virus que circulan principalmente en roedores silvestres. El contagio en humanos suele ocurrir al inhalar partículas virales presentes en la orina, la saliva o las heces de animales infectados, una situación que se facilita en espacios cerrados o con escasa ventilación. La variante de los Andes, detectada en el reciente brote, genera particular atención médica porque es la única con evidencia documentada de transmisión entre personas, aunque esto solo ocurre bajo circunstancias de contacto estrecho y prolongado.
La
infección puede derivar en afecciones severas, siendo el síndrome
cardiopulmonar el más frecuente en la región. Los síntomas iniciales aparecen
entre una y ocho semanas tras la exposición e incluyen fatiga, fiebre,
dolores musculares y molestias gastrointestinales. Días después, se puede
presentar tos y dificultad para respirar debido a la acumulación de líquido en
los pulmones.
“Este
grupo de virus puede causar dos grandes cuadros clínicos: el síndrome
cardiopulmonar, más frecuente en América, y la fiebre hemorrágica con síndrome
renal. Para Colombia, aunque el riesgo de introducción existe, actualmente es
bajo y no representa una amenaza de pandemia. En el país se han realizado
estudios serológicos que sugieren exposición previa al virus en algunas zonas,
particularmente en la costa Atlántica, pero el principal escenario de riesgo
estaría relacionado con el ingreso de una persona infectada. Hoy no existe
evidencia de transmisión masiva ni señales que indiquen una situación de
emergencia sanitaria”, explica Carlos Álvarez, epidemiólogo y vicepresidente de
Salud de Clínica Colsanitas.
Dado
que la principal vía de contagio sigue siendo la exposición a las secreciones
de los roedores y no la transmisión masiva entre humanos, las medidas de
prevención se enfocan en el control ambiental. Para reducir cualquier
probabilidad de riesgo, se recomiendan las siguientes pautas:
●
Controlar el contacto con roedores:
sellar posibles vías de ingreso a viviendas, lugares de trabajo y zonas de
acampar, prestando especial atención en áreas rurales.
●
Limpieza segura de espacios cerrados:
si se detectan rastros o excrementos de roedores, es imperativo ventilar el
lugar antes de ingresar. Se debe evitar barrer en seco; en su lugar, es
necesario humedecer las superficies con desinfectante antes de limpiar para
impedir la dispersión de partículas infecciosas en el aire.
● Higiene
general: mantener un lavado de manos frecuente y consultar siempre
información médica verificada para evitar la desinformación ante la aparición
de este tipo de noticias sanitarias.
Aunque
no existe un tratamiento antiviral específico, la detección temprana y el
soporte clínico oportuno son determinantes para el manejo de la enfermedad.

No hay comentarios:
Publicar un comentario