CÁNCER DE MAMA, EL DIAGNÓSTICO TAMBIÉN HABLA DE UNA FAMILIA
Qué debe saber una familia cuando una mujer cercana recibe un diagnóstico de cáncer de mama. El papel de la detección oportuna, la herencia, la investigación y las nuevas herramientas que permiten conocer y tratar mejor cada caso.
Hoy, muchas de esas preguntas pueden empezar a responderse con más información que hace algunos años. La investigación ha permitido comprender que el cáncer de mama no es igual en todas las mujeres y que, detrás de algunos casos, puede existir una historia familiar que merece ser estudiada.
En Colombia, el cáncer de mama es el tipo de cáncer más frecuente entre las mujeres. Las estimaciones de la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer (IARC y OMS) registraron 17.018 nuevos casos en 2022, equivalentes al 27,7 % de todos los casos nuevos de cáncer en mujeres del país. En los datos más recientes de seguimiento nacional, el 54,03 % de los nuevos casos fueron diagnosticados en estadios tempranos, un indicador relevante porque detectar la enfermedad antes puede ampliar las posibilidades de tratamiento y supervivencia.
¿El cáncer de mama puede ser hereditario?
En algunos casos. La mayoría de los cánceres de mama no son hereditarios, pero aproximadamente entre 5 % y 10 % están relacionados con cambios hereditarios que aumentan el riesgo de desarrollar la enfermedad. Por eso, cuando existen varios casos de cáncer de mama u otros tipos de cáncer en una misma familia, cuando la enfermedad aparece a edades tempranas o existen otros antecedentes particulares, hablar con un profesional de salud sobre la historia familiar puede ser importante.
Esto no significa que una familia deba asumir que tendrá cáncer. Significa que conocer la historia familiar puede ayudar a identificar cuándo vale la pena investigar un poco más.
Para el Dr. Andrés Felipe Aristizábal, médico y PhD en genética de la Fundación FICMAC, esta conversación puede comenzar desde algo tan sencillo como preguntar por los antecedentes familiares.
“Cuando aparece un cáncer de mama, vale la pena mirar la historia completa de esa familia. Saber quiénes han tenido cáncer, a qué edad y qué tipo de cáncer tuvieron puede aportar información importante. En algunos casos, esa información puede indicar que es necesario estudiar si existe una predisposición hereditaria. Conocerlo permite tomar decisiones con mayor anticipación y acompañar también a otros miembros de la familia”.
Otro de los grandes cambios de la oncología está en la posibilidad de estudiar con mayor profundidad las características de cada tumor. Esto permite que los médicos no tengan que mirar todos los cánceres de mama de la misma manera. La información que se obtiene del tumor puede ayudar a entender cómo se comporta la enfermedad y, dependiendo de cada caso, orientar las decisiones de tratamiento.
Es una de las razones por las que la medicina de precisión está ganando importancia. Conocer mejor para decidir mejor, teniendo en cuenta las características particulares de cada paciente y de su enfermedad.
“Estamos pasando de hablar del cáncer de mama como si fuera una sola enfermedad, para entender que cada caso puede tener características diferentes. La tecnología y la investigación nos están dando herramientas para conocer mejor esas diferencias. El desafío es que ese conocimiento se convierta en oportunidades reales para las pacientes y llegue en el momento en que puede hacer una diferencia”. Explica la Dra. July Rodríguez, directora científica de FICMAC. “
La detección temprana sigue siendo fundamental. Pero llegar a tiempo no depende de una sola persona. Implica que una mujer pueda reconocer cuándo consultar, que una familia conozca sus antecedentes, que los profesionales puedan identificar señales de alerta, que existan herramientas para confirmar y comprender el diagnóstico y que los diferentes actores que hacen parte de la atención trabajen de manera articulada.
En Colombia ya existen avances importantes en este camino. La Cuenta de Alto Costo ha documentado mejoras en la oportunidad del diagnóstico y tratamiento y un crecimiento en la caracterización de los tumores, mientras que el país cuenta con una nueva hoja de ruta para fortalecer la prevención, detección, diagnóstico y atención del cáncer durante los próximos años.
La ciencia está permitiendo hacer preguntas que antes no podíamos responder. La genética ayuda a entender algunas historias familiares. La tecnología permite conocer mejor cada tumor y la medicina de precisión busca utilizar toda esa información para tomar decisiones más ajustadas a cada paciente.
Para una familia que acaba de recibir un diagnóstico, todo esto puede resumirse en algo mucho más sencillo, preguntar, informarse, conocer los antecedentes familiares y buscar orientación profesional puede ser un primer paso.
En cáncer de mama, conocer más puede significar llegar antes. Y llegar antes puede cambiar una historia.

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